Un estudio de la Agencia Espacial Europea ha identificado un cambio importante en los requisitos de posicionamiento de los vehículos automatizados y concluye que el próximo gran desafío ya no consiste simplemente en lograr una mayor precisión de ubicación.
La investigación, realizada por Acitoflux GmbH, con sede en Stuttgart, en el marco del Programa de Innovación y Apoyo a la Navegación de la ESA, conocido como NAVISP, determinó que la disponibilidad, la robustez y la capacidad de verificar los datos de posicionamiento están adquiriendo mayor importancia a medida que los sistemas avanzados de asistencia al conductor y las tecnologías de conducción autónoma avanzan hacia una implementación más amplia.
El proyecto NAVISP EL1-115 bis examinó tecnologías de posicionamiento, navegación y temporización en todo el ecosistema emergente de ADAS y conducción autónoma. Acitoflux presentó los resultados finales a la ESA el 3 de julio de 2026. La ESA lo describe como el primer estudio NAVISP completado centrado específicamente en este ámbito.
En lugar de considerar la precisión GNSS como la principal métrica de rendimiento, el estudio planteó una cuestión más exigente: ¿puede un vehículo automatizado determinar si su estimación de posición sigue siendo fiable cuando empeoran las condiciones de funcionamiento?
La confianza en el PNT se vuelve crítica
Los sistemas GNSS modernos de gama alta ya pueden ofrecer posicionamiento a nivel centimétrico en condiciones favorables, especialmente cuando se dispone de correcciones RTK.
Sin embargo, eso no garantiza que la misma solución de posicionamiento siga siendo fiable en todos los entornos en los que deba operar un vehículo.
Los cañones urbanos pueden provocar graves errores por multitrayectoria. Los túneles pueden eliminar por completo la visibilidad de los satélites. Los árboles, los edificios y las propias estructuras del vehículo pueden atenuar las señales. Las zonas de obras pueden invalidar la información de los mapas, mientras que las interferencias de radiofrecuencia, intencionadas o accidentales, pueden degradar el GNSS sin que el fallo sea inmediatamente evidente.
Para un conductor humano, un error temporal de navegación puede ser simplemente una molestia. Para un vehículo automatizado que toma decisiones sobre dirección, frenado o ruta, un error de posicionamiento no detectado puede convertirse en un problema de seguridad.
Por esta razón, el desafío de la industria está pasando cada vez más de responder a la pregunta «¿Dónde estoy?» a responder «¿Qué nivel de confianza puedo tener en que esta posición es correcta?».
Es probable que esta diferencia defina la próxima generación de sistemas de posicionamiento para automoción.
331 empresas evaluadas
El análisis de Acitoflux examinó un amplio panorama tecnológico en lugar de centrarse únicamente en los fabricantes de receptores GNSS.
El proyecto analizó 331 empresas que operan en los sectores de PNT y conducción automatizada, incluidos fabricantes de vehículos, proveedores Tier 1 y Tier 2, proveedores de correcciones GNSS, empresas de cartografía, especialistas en localización, compañías de temporización y desarrolladores de tecnologías V2X.
Los investigadores evaluaron inicialmente 49 posibles casos de uso. De ellos, 24 que todavía no habían alcanzado el Nivel de Madurez Tecnológica 9 fueron seleccionados para un análisis más detallado.
Según la ESA, el trabajo combinó una revisión del estado del arte, la identificación de aplicaciones AD y ADAS y un análisis estructurado de brechas antes de elaborar recomendaciones para futuros proyectos.
La evaluación cubrió diez dimensiones del PNT relacionadas con el rendimiento técnico, la calidad de la señal, la resiliencia y la viabilidad económica del despliegue de distintas tecnologías.
Crece la fusión de sensores GNSS
Una de las conclusiones más claras del estudio es que la navegación autónoma difícilmente dependerá de una única tecnología de posicionamiento.
El GNSS multifrecuencia y multiconstelación se está convirtiendo cada vez más en el estándar básico, en lugar de ser una función premium.
Al mismo tiempo, los sistemas estrechamente integrados de GNSS y navegación inercial están surgiendo como una arquitectura central para la movilidad automatizada. Las restricciones de movimiento del vehículo, las mediciones de velocidad de las ruedas y otros datos de a bordo pueden ayudar a mantener una trayectoria utilizable cuando las mediciones por satélite se degradan temporalmente.
La tecnología RTK ya se considera suficientemente madura para muchas aplicaciones operativas, mientras que PPP y PPP-RTK siguen siendo áreas importantes de desarrollo.
La localización mediante cámaras, LiDAR, localización y mapeo simultáneos, sensores inerciales y odometría de ruedas también están ganando importancia.
Y lo más importante, estas tecnologías no necesariamente deben considerarse competidoras del GNSS.
Su papel más valioso puede ser actuar como fuentes independientes o parcialmente independientes de información de posicionamiento que permitan al vehículo comprobar su solución GNSS.
La verificación de posición importa
Este enfoque cambia la arquitectura de un sistema de posicionamiento autónomo.
En lugar de generar continuamente una coordenada y asumir que es correcta, los futuros sistemas necesitarán cada vez más calcular niveles de confianza, detectar incoherencias entre sensores e identificar cuándo el rendimiento de navegación ha salido de un margen operativo aceptable.
Por ejemplo, un sistema de localización basado en cámaras puede confirmar si el GNSS está situando el vehículo en el carril correcto.
Una unidad de medición inercial puede detectar si un salto repentino en la posición GNSS es físicamente plausible.
La odometría de ruedas puede mantener estimaciones de movimiento a corto plazo dentro de un túnel.
La localización mediante LiDAR o radar puede proporcionar otra referencia independiente cuando la recepción de señales por satélite deja de ser fiable.
El resultado no es simplemente una mayor precisión de posicionamiento. Es una mayor integridad del posicionamiento.
Para la conducción automatizada, esa diferencia es fundamental.
Nuevas áreas de investigación PNT
El estudio generó varias posibles líneas de investigación futura que podrían recibir apoyo de la ESA.
Los resultados publicados por la ESA incluyen conceptos relacionados con el uso de órbitas terrestres bajas para mejorar el posicionamiento urbano a nivel de carril, la geolocalización asegurada como respaldo para la teleoperación y marcos de validación para movilidad automatizada en condiciones de baja visibilidad y lluvias intensas.
Otras áreas identificadas durante el análisis incluyen información sobre riesgos GNSS generada por flotas, una mejor integración de equipos PNT bajo el cristal del vehículo y sistemas nacionales o transfronterizos para cartografiar interferencias y resiliencia de posicionamiento.
Esta infraestructura podría permitir en el futuro que los vehículos conozcan no solo su ubicación, sino también el nivel de fiabilidad esperado de las tecnologías de posicionamiento disponibles a lo largo de una ruta.
Por ejemplo, un vehículo que se acerque a una zona conocida por interferencias GNSS podría aumentar su dependencia de sistemas inerciales, visión artificial o localización basada en mapas antes de que el rendimiento del GNSS se deteriore.
El PNT resiliente gana impulso
Los resultados también encajan en una tendencia mucho más amplia dentro de la actual cartera de investigación en navegación de la ESA.
Las actividades de NAVISP en 2026 incluyen proyectos sobre PNT resiliente, sensores complementarios, receptores GNSS resistentes a interferencias, posicionamiento 5G y 6G y arquitecturas alternativas de posicionamiento. La ESA añadió otras cinco actividades del Elemento 1 durante 2026 específicamente en áreas como PNT asegurado, sensores complementarios y tecnologías PNT disruptivas.
La ESA también está apoyando sistemas de posicionamiento que combinan señales Galileo autenticadas con mediciones 5G y técnicas anti-spoofing, lo que demuestra cómo las arquitecturas de navegación están evolucionando hacia múltiples capas independientes en lugar de depender exclusivamente de mediciones satelitales.
Por qué esto importa
La conclusión más importante del estudio podría ser que la industria del posicionamiento para automoción se está acercando a un punto en el que la precisión nominal deja de ser una buena forma de comparar sistemas.
Un receptor que anuncie una precisión de 2 centímetros no es necesariamente más útil para un vehículo autónomo que un sistema de 5 centímetros si este último puede detectar de forma fiable cuándo sus mediciones están comprometidas.
Esto cambia las prioridades de optimización para los fabricantes.
La continuidad, la supervisión de integridad, la detección de interferencias, la redundancia de sensores y la estimación de confianza podrían llegar a ser tan importantes comercialmente como la especificación de precisión que aparece en la ficha técnica de un receptor.
La inteligencia colectiva de las flotas también podría desempeñar un papel importante.
Millones de vehículos conectados podrían convertirse conjuntamente en una red distribuida de monitorización GNSS. Si los vehículos informaran de forma anónima sobre comportamientos anómalos de las señales, condiciones de multitrayectoria o discrepancias de localización, los fabricantes y proveedores de infraestructura podrían crear mapas de riesgo PNT actualizados de forma continua.
Eso trasladaría la resiliencia del posicionamiento más allá del hardware de cada vehículo y la convertiría en un servicio a nivel de red.
Para la conducción autónoma, este parece ser el siguiente paso lógico. La industria ya sabe cómo calcular posiciones extremadamente precisas. El problema más difícil es demostrar que esas posiciones siguen siendo fiables durante cada segundo en que el vehículo depende de ellas.
Sobre Acitoflux
Acitoflux GmbH es una empresa alemana de innovación y creación de nuevos negocios con sede en Stuttgart, centrada en sectores tecnológicos como la movilidad del futuro, New Space y las ciencias de la vida.
La compañía se define como un socio internacional independiente de capital e innovación y señala operaciones en Stuttgart y Hamburgo, además de estudios o actividades en Barcelona, Copenhague, París y Tokio. Su perfil de LinkedIn sitúa a la organización en la categoría de entre 11 y 50 empleados e indica que fue fundada en 2018.
El registro mercantil alemán identifica a Acitoflux GmbH con el número HRB 768722 en Stuttgart. La empresa fue registrada oficialmente el 20 de marzo de 2019 con un capital social de 25.000 euros.
Para el proyecto de la ESA sobre tecnología ADAS y PNT, Acitoflux evaluó 331 empresas y 49 casos de uso de conducción automatizada antes de reducir el análisis a 24 aplicaciones que aún no habían alcanzado TRL 9, proporcionando a la ESA una visión estructurada de las áreas en las que la futura investigación PNT para automoción podría tener el mayor impacto.




