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HYPNOSIS GNSS Warfare System

IAI presenta el sistema de guerra GNSS HYPNOSIS para derrotar enjambres de drones sin necesidad de interceptores

Israel Aerospace Industries (IAI) ha presentado oficialmente HYPNOSIS, un nuevo sistema de guerra electrónica diseñado para neutralizar grandes cantidades de drones guiados por satélite sin disparar un solo misil interceptor. En lugar de destruir cinéticamente los objetivos entrantes, la plataforma ataca uno de sus componentes más vulnerables: la navegación por satélite.

Presentado antes del Farnborough International Airshow 2026, HYPNOSIS refleja la creciente transición hacia las contramedidas electrónicas, mientras las fuerzas armadas buscan formas más asequibles de defenderse frente a ataques masivos con drones. El concepto es sencillo: si un dron entrante no puede determinar con precisión su posición, es posible que nunca alcance su objetivo previsto.

Ataque contra GNSS en lugar de defensa con misiles

A diferencia de los sistemas convencionales de defensa aérea que dependen de costosos misiles interceptores, HYPNOSIS pertenece a la categoría denominada «soft kill». En lugar de destruir físicamente la aeronave, interfiere o manipula los datos de navegación utilizados por el dron.

Según IAI, el sistema combina dos técnicas complementarias de guerra electrónica:

  • Interferencia GNSS (jamming), que satura las señales legítimas de los satélites mediante transmisiones de radio más potentes hasta que el dron pierde el enlace con los satélites.
  • Suplantación GNSS (spoofing), que genera señales falsas de navegación por satélite que parecen auténticas para el receptor, provocando que el dron calcule una posición o rumbo incorrectos.
  • En lugar de explotar en el aire, un dron engañado mediante spoofing puede simplemente desviarse de su objetivo o ser incapaz de completar su misión.

Guerra electrónica multiconstelación

Una de las características técnicas más importantes de HYPNOSIS es su capacidad para actuar simultáneamente contra múltiples sistemas de navegación por satélite.

En lugar de centrarse únicamente en GPS, la plataforma está diseñada para interferir con:

  • GPS
  • GLONASS
  • Galileo
  • BeiDou

Esto incrementa significativamente su eficacia frente a los drones modernos, que suelen utilizar receptores GNSS multiconstelación para mejorar la precisión y la resistencia de la navegación.

La arquitectura está compuesta por múltiples estaciones móviles de guerra electrónica conectadas a un sistema centralizado de mando y control. Cada estación actúa como un emisor de radiofrecuencia de alta potencia capaz de transmitir interferencias en varias bandas de navegación por satélite.

IAI afirma que el centro de mando puede coordinar automáticamente toda la red, permitiendo responder a ataques de gran escala sin que un operador tenga que asignar manualmente los objetivos. Esto resulta especialmente valioso durante ataques en enjambre que involucran decenas o incluso cientos de drones aproximándose simultáneamente desde distintas direcciones.

Basado en una experiencia probada en protección GNSS

HYPNOSIS no surgió de la nada.

La nueva plataforma se basa en más de veinte años de experiencia de desarrollo adquirida con el sistema ADA GNSS Anti Jamming de IAI, diseñado para proteger aeronaves y sistemas no tripulados aliados frente a ataques electrónicos hostiles.

ADA emplea tecnología Controlled Reception Pattern Antenna (CRPA), utilizando múltiples elementos de antena y procesamiento avanzado de señales para suprimir las interferencias mientras mantiene la recepción de señales legítimas de los satélites.

HYPNOSIS invierte eficazmente esa filosofía. En lugar de proteger la navegación propia, niega o manipula deliberadamente la navegación de sistemas enemigos.

La ventaja económica podría cambiar la defensa contra drones

Quizá el argumento más sólido a favor de HYPNOSIS sea económico más que técnico.

Los sistemas modernos de defensa aérea utilizan con frecuencia misiles interceptores que cuestan más de un millón de dólares para derribar drones de ataque unidireccionales cuyo precio puede ser de apenas unas decenas de miles de dólares.

Las estimaciones de fuentes abiertas sitúan el coste de los drones de la clase Shahed en torno a los 35.000 dólares, mientras que los misiles interceptores utilizados por sistemas como Patriot o NASAMS pueden costar entre 1 millón y más de 3 millones de dólares, dependiendo del tipo de misil.

La guerra electrónica cambia radicalmente esta ecuación.

Una vez desplegada, una única red de guerra electrónica puede enfrentarse potencialmente a múltiples drones entrantes de manera simultánea sin consumir un costoso inventario de misiles interceptores. En lugar de gastar millones de dólares por cada interceptación exitosa, los operadores consumen principalmente energía eléctrica, reservando los misiles para amenazas mucho más peligrosas, como misiles de crucero o misiles balísticos.

La aviación civil sigue siendo motivo de preocupación

Aunque la guerra contra GNSS se ha vuelto cada vez más común en los campos de batalla modernos, sus efectos van mucho más allá de los objetivos militares.

Las señales de navegación por satélite que llegan desde la órbita son extremadamente débiles, normalmente alrededor de -130 dBm al nivel del suelo. Incluso transmisores terrestres relativamente modestos que operen en las mismas frecuencias pueden superar esas señales en distancias considerables.

Como resultado, las interferencias GNSS a gran escala ya han afectado a la aviación comercial en varias regiones del mundo.

Organizaciones del sector han informado de un aumento significativo de incidentes de spoofing y jamming GPS durante los últimos dos años, lo que ha llevado a las autoridades aeronáuticas a emitir múltiples avisos de seguridad. Por ello, cualquier despliegue permanente de sistemas de guerra electrónica de alta potencia cerca de zonas pobladas requerirá una gestión muy cuidadosa para minimizar los efectos no deseados sobre los usuarios civiles de la navegación por satélite.

Los drones del futuro serán más difíciles de derrotar

A pesar de su prometedor concepto, HYPNOSIS no es una solución universal.

Muchos drones de ataque de largo alcance ya combinan navegación por satélite con sistemas de navegación inercial (INS), lo que les permite continuar volando incluso tras perder las señales GNSS. Aunque la precisión disminuye gradualmente con la distancia, el fracaso total de la misión no está garantizado.

Se espera que las futuras generaciones de armas autónomas dependan todavía menos de la navegación por satélite gracias a la integración de tecnologías como:

  • navegación inercial;
  • seguimiento del terreno;
  • navegación visual;
  • reconocimiento óptico de escenas;
  • localización basada en LiDAR;
  • fusión de sensores asistida por inteligencia artificial.

Estos sistemas pueden seguir funcionando en entornos sin GNSS, reduciendo la eficacia de la guerra de navegación por sí sola.

Por este motivo, HYPNOSIS debe considerarse una capa defensiva adicional y no un sustituto de los sistemas tradicionales de defensa aérea. La guerra electrónica, los misiles interceptores, las armas de energía dirigida y las defensas convencionales basadas en radar probablemente seguirán operando conjuntamente dentro de arquitecturas integradas de defensa multicapa.

Perspectiva de la industria

HYPNOSIS ilustra una de las tendencias más importantes en la defensa aérea moderna. El objetivo ya no consiste únicamente en destruir todos los objetivos entrantes. Cada vez más, las fuerzas armadas buscan negar al atacante una solución de guiado eficaz antes de que sea necesario utilizar costosos misiles interceptores.

Desde un punto de vista técnico, el sistema resulta especialmente interesante porque ataca uno de los puntos más débiles de muchas municiones merodeadoras de la generación actual: su dependencia del posicionamiento por satélite. Si las afirmaciones de IAI se confirman durante el despliegue operativo, la guerra electrónica de navegación podría convertirse en una de las capas más rentables de las futuras redes antidrones.

Sin embargo, esta tecnología también pone de manifiesto la rapidez con la que evoluciona la competencia en guerra electrónica. Cada mejora en la interrupción de GNSS impulsa a los fabricantes de drones a desarrollar sistemas de navegación cada vez más sofisticados y menos dependientes de las señales satelitales. A medida que continúe avanzando el guiado autónomo, los futuros sistemas antidrones deberán combinar guerra electrónica, reconocimiento de objetivos mediante inteligencia artificial, sensores pasivos y defensas cinéticas para seguir siendo eficaces.

Acerca de Israel Aerospace Industries

Fundada en 1953, Israel Aerospace Industries (IAI) es la mayor empresa aeroespacial y de defensa de Israel y uno de los principales desarrolladores mundiales de aeronaves militares, satélites, sistemas de misiles, tecnologías de defensa aérea, guerra electrónica y sistemas aéreos no tripulados. La compañía emplea aproximadamente a 15.000 personas, exporta productos de defensa a clientes de más de 100 países y genera ingresos anuales superiores a los 5.000 millones de dólares. Su cartera incluye la familia de sistemas de defensa aérea Barak, la participación en el programa de defensa antimisiles Arrow, los vehículos aéreos no tripulados Heron, avanzados sistemas de radar, tecnologías espaciales y una amplia gama de soluciones de guerra electrónica, lo que convierte a IAI en uno de los fabricantes de tecnología de defensa más influyentes del mundo.